Albert Coma Bau (Vic, 1970) entiende la existencia como una secuencia de estímulos. Desde su taller en Vic, tras una residencia de dos años en Berlín, desarrolla una práctica multidisciplinar que abarca la pintura, el dibujo, la fotografía, la instalación y la performance.
Su obra reflexiona sobre las relaciones humanas y los paisajes que nos conducen a descubrir nuestro yo más íntimo. Simples en su composición cromática pero de una gran intensidad emocional, sus piezas vinculan espiritualidad y humanidad a través de una red de líneas firmes. Conceptos en expansión permanente como el tiempo y el espacio, la presencia y la ausencia, o la vida y la muerte, transgreden los convencionalismos y convierten su trabajo en una plataforma abierta hacia la libertad.
Su obra forma parte de colecciones institucionales y privadas, como la Fundació Vila Casas y la Familia Real de Jordania, y ha sido expuesta en Suiza, Alemania, Francia, Jordania y Argelia.