Espejo de mesa Leila de acero en dorado cepillado, con la luna redonda sujeta a un arco que se apoya en una base de mármol blanco. El acabado está hecho a mano, y las pequeñas variaciones e imperfecciones forman parte de la pieza. El mármol, al ser piedra natural, varía en color y veteado de un espejo a otro. Se limpia con un paño suave y seco, sin productos abrasivos ni detergentes. Seca enseguida cualquier líquido sobre la base: el mármol pulido puede quedar con manchas mates casi imposibles de reparar. Metal cepillado y piedra natural en un espejo de tocador.