Roger Sanguino (Venezuela, n. 1968) se formó en el Instituto de Arte Federico Brandt y el Taller Escuela Arte & Fuego en Caracas. En 2003 se traslada a Barcelona, donde consolida su formación en la Escola Massana, cursando los ciclos superiores de Pintura y, posteriormente, de Escultura.
Su práctica sitúa el retrato y el cuerpo como ejes de una investigación profunda en torno a la condición humana: la mente, el lenguaje corporal, la identidad y la alteridad. Partiendo de retratos de la memoria compuestos a modo de mosaico, su obra ha evolucionado hacia la tridimensionalidad, estableciendo un puente donde la pintura y la escultura conviven sobre la misma superficie.
Lo que distingue formalmente su trabajo es la coexistencia de un doble dibujo: uno que habita la superficie y otro que emerge y flota sobre ella mediante cuerdas de piano, alambres, varillas y redes de acero. Este dibujo tridimensional recorre el espacio, incorpora el vacío y dialoga con el volumen envolviéndolo, generando estructuras que funcionan como retículas aéreas en constante diálogo con el espectador.